Saturday | April 28, 2007

La Casa de la Política (2). 'La Cabaña de la Política' y 'La Casa del Vacío'.

Pasada la noche nos acercamos a 'La Casa de la Política'. Sólo negros y humeantes rescoldos quedaban, aquí y allá algún pedazo conocido de lo que había sido nuestra casa durante mucho tiempo. Alguna lágrima se escapó, y deseamos que la casa se reconstruyera, y que quienes habían incendiado la casa tuvieran su justo castigo.

Decidimos empezar a arreglar la cabaña que habíamos descubierto la noche pasada, compramos muebles, utensilios de cocina, unas camas... Un día, sentados en el salón de la cabaña, alguien hizo un comentario acerca de la actualidad política, alguien le respondió, y apenas unos minutos después estábamos enzarzados en una discusión... de pronto, nos miramos unos a otros, reímos y bautizamos la cabaña, a partir de ese momento sería 'La Cabaña de la Política'.

Cada día íbamos a ver los restos de 'La Casa de la Política', esperando verla de nuevo henchida de orgullo, esperando al menos que nuestro amigo hubiera vuelto. Pero cada día nos encontrábamos con el mismo panorama: los restos carbonizados de nuestras ilusiones... Todo lo más veíamos signos evidentes de pillaje, alguien había venido por las noches y se había ido llevando los pocos restos que quedaban.

Los vecinos nos dijeron que de vez en cuando se veía a quienes la habían destruido. Ya no eran personas, se habían convertido en unos seres de extrañas facciones que sólo aparecían por la noche, iluminaban el barrio con teas y golpeaban las casas, ensuciaban las puertas y las paredes y volcaban los cubos de basura, de los que después se alimentaban. Los vecinos se escondían en los sótanos, agarrados a sus hijos, esperando que la pesadilla se terminara, que llegara el día, y con él la luz, que esas criaturas volvieran a sus guaridas y que nunca más volvieran. Algunos vecinos habían llamado a la policía, y aunque era difícil arrestar a las criaturas, ahora en el barrio se veían más patrullas que antes.

Nosotros, cada noche nos encerrábamos en 'La Cabaña de la Política', a la que habían ido acudiendo algunos compañeros más, cuyas conversaciones se unían a las nuestras. Una noche, las criaturas vinieron a nuestra cabaña, les oímos llegar desde lejos y cerramos todas las entradas, nos quedamos juntos en el centro del salón y desde allí oíamos los dantescos rugidos que las fieras proferían, oíamos cómo rascaban la puerta, cómo tiraban piedras, cómo en un lenguaje que apenas podíamos entender nos insultaban.

A la mañana siguiente salimos de 'La cabaña de la Política' apenas regueros de babas nos mostraban que lo de la noche anterior no había sido un sueño. Habían estado ahí. Fuimos directamente a 'La Casa de la Política' y allí, alucinados, pudimos ver que sobre los restos negruzcos había una nueva casa. No se llamaba 'La Casa de la Política', no era 'La Casa de la Política', no tenía nombre, pero los vecinos ya la habían bautizado con el nombre de 'La Casa del Vacío'. También nos explicaron más cosas...

EgiptoVivo

Posted by EgiptoVivo at 19:30:07 | Permanent Link | Comments (0) |
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